Hay decisiones que un empresario o directivo prefiere conversar antes de compartirlas con su equipo o sus proveedores: un cambio de rumbo, una sospecha sobre un incidente, una inversión, una negociación. En esos momentos sirve tener a alguien de confianza, con experiencia técnica y de negocio, para pensar en voz alta.
Cuándo tiene sentido
- Necesitás una segunda opinión antes de tomar una decisión tecnológica relevante.
- Hay una situación delicada que requiere discreción.
- Querés analizar escenarios y consecuencias con alguien externo a la organización.
- Buscás un referente tecnológico de confianza para la dirección.
Cómo trabajo
Trato directo, sin intermediarios, y con total reserva sobre la información que se comparte. Si es necesario, se formaliza un acuerdo de confidencialidad antes de comenzar.
Qué obtenés
Una mirada franca y experimentada, alternativas analizadas con sus pros y contras, y la tranquilidad de decidir con más información.
