La infraestructura informática de una empresa suele crecer por capas: un servidor que se agregó por urgencia, una red ampliada sobre la marcha, servicios en la nube que se sumaron sin documentar. Todo funciona, hasta que deja de hacerlo. Entender cómo está armado el sistema es el primer paso para que sea estable y predecible.
Cuándo tiene sentido
- Hay problemas que se repiten y nadie logra resolver de fondo.
- La operación depende de equipos o servicios que, si fallan, detienen el trabajo.
- Nadie tiene un mapa claro de cómo está organizada la infraestructura.
- Se planifica una mudanza, una ampliación o una migración a la nube.
Qué se analiza
- Servidores, almacenamiento y virtualización.
- Redes, conectividad, equipos de comunicaciones y acceso remoto.
- Servicios y aplicaciones empresariales críticas para la operación.
- Puntos únicos de falla, redundancia y planes de continuidad.
Qué obtenés
Una visión clara del estado de la infraestructura, la causa de fondo de los problemas recurrentes y recomendaciones concretas para mejorar la estabilidad y la continuidad operativa, priorizadas según su impacto en el negocio.
